2008, ¿un año frío o cálido?
El 2008 ha sido, a nivel mundial, el año más frío del siglo XXI, según el Goddard Institute for Space Studies. Esta aseveración, que ya ha sido utilizada por los detractores de la teoría del cambio climático, tiene muchos detalles que esclarecer.
Por ejemplo, 2008 ha sido el 9º año más cálido desde que se tienen registros meteorológicos, es decir, desde 1880. Además, los 10 años más cálidos siguen perteneciendo al periodo 1997-2008. Son datos que confirman la tendencia al calentamiento progresivo que sufre el planeta Tierra, por más que cada año no sea más cálido que el anterior.
Eurasia, el Ártico y la Antártida ha sido las zonas con temperaturas más altas respecto a la media 1951-1980. Por contra, el océano Pacífico ha mostrado valores más fríos, asociados al fenómeno de “La Niña”, que se manifestó de forma más intensa durante la primera mitad del año.
La intensidad de “La Niña” marcará la pauta climática de los inmediatos próximos años en la Tierra. Los científicos han observado la relación directa entre años más fríos y la presencia de “La Niña”, así como de años más cálidos y la presencia de “El Niño”.
Tambien entra en escena el papel del Sol, que este año ha registrado un mínimo de actividad, el más bajo desde 1970. En cualquier caso, este mínimo responde al ciclo normal que se repite cada 11 años, y las previsiones anuncian un nuevo incremento de la actividad del astro rey de cara a los próximos meses. A pesar de todo, los científicos del GISS (Goddard Institute for Spaces Studies) no establecen ninguna relación entre la actividad solar y la temperatura en la Tierra, al menos en escalas temporales tan pequeñas como el periodo de un año.

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6 Marzo, 2010 a las 17:19
Sí, todo se calienta, todo se calienta… mucho calentamiento global pero acà los inviernos son cada año más largos y más frios!… y los veranos realmente calientes duran siempre menos. Es todo mentira, cada dos por tres sacan noticias tipo “no se registraban temperaturas tan altas/bajas desde hacía 100/150 años” o sea, cuando no había contaminación, ni aerosol, ni tantas vacas que emiten metano también había “cambios climáticos”: lluvias torrenciales, inundaciones, sequedades extremas, nevadas terribles, derretimiento de los polos, huracanes, etc.